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Condenaron a entrenador por abusar de cinco atletas de alto rendimiento

Sergio Rogatky (61), ex entrenador de los seleccionados neuquinos que participan en los juegos Epade y de la Araucanía, fue condenado por abusar sexualmente entre 2003 y 2014 de cinco atletas neuquinas de alto rendimiento. Los abusos ocurrieron cuando las chicas eran menores de edad. La Justicia lo encontró culpable y fue condenado a seis años de prisión. Actualmente está cumpliendo la pena en la cárcel de Zapala.

El caso se mantuvo bajo total hermetismo porque todos los abusos fueron en el ámbito deportivo, lo que representa un escándalo.

Las jóvenes víctimas son de Chos Malal y sus alrededores, y en el momento de los abusos tenían entre 12 y 17 años. Todas fueron sometidas durante varios años mientras desarrollaban su carrera deportiva. La mayoría terminó con daños psíquicos, en algunos casos irreversibles, es decir que acarrearán con dicho trauma toda su vida.

Todas ellas hoy son mayores de edad y han obtenido grandes logros deportivos a nivel provincial, nacional e internacional. Algunas participaron en los Juegos Panamericanos y hasta estuvieron entrenando muy duro con aspiraciones de llegar a los Juegos Olímpicos.

Tan grave era el caso que la fiscalía dispuso pericias psicológicas por la traumática situación que habían vivido las jóvenes.

La jefa fiscal Sandra González Taboada, junto con el asistente Pablo Milanese, acusaron al entrenador y lo llevaron al banquillo.

Finalmente, los jueces Raúl Aufranc, Leandro Nieves y Gustavo Ravizzoli condenaron por unanimidad, a fines de 2016, a Rogatky por abuso sexual continuado, doblemente agravado por su condición de encargado de la educación y grave daño a la salud mental.

A la pena de seis años de cárcel se le sumó una inhabilitación especial para ejercer como docente.

La historia de Rogatky es la de un verdadero perverso que se aprovechó de la ilusión deportiva de las chicas. El hombre tenía llegada a las adolescentes por ser autoridad y se ganó la confianza de los padres, ya que él viajaba con las atletas a distintas competencias dentro y fuera de la provincia.

El proceso de captación de las chicas era simple. Como era profesor de educación física en escuelas del norte neuquino, a las jóvenes a las que les veía cualidades deportivas, cual cazatalentos, las entusiasmaba para que fueran a entrenar atletismo al polideportivo de Chos Malal donde trabajaba él.

“Les decía que eran una gran promesa deportiva, situación que generaba alta expectativa, pero esto era parte de la manipulación, más aun teniendo en cuenta que los abusos se verificaron en el ámbito deportivo”, explicó un querellante en el juicio.

El modus operandi del entrenador, propio de los depredadores sexuales, era seleccionar a su presa, detectar sus debilidades, ganar su confianza y aprovecharse de una etapa de la vida de las jóvenes donde la sexualidad se comienza a manifestar pero el conocimiento de las prácticas no es del todo claro.

Esa brecha era explotada por Rogatky, quien se excedía en sus labores como entrenador. Tras las prácticas, con la excusa de hacerles masajes o elongarlas, comenzaba a manosearlas ante el desconocimiento de las deportistas de si esas rutinas, incómodas, eran realmente parte de la actividad.

Con las jóvenes se manejaba en un lenguaje llano, las estimulaba a crecer constantemente y esto hacía que las atletas le tomaran cariño y hasta lo vieran como un segundo padre. De hecho, hasta les festejaba los cumpleaños.

Fuente: La Mañana Neuquén

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