Policiales | Femicidio

El 22 de agosto comenzará el juicio por el femicidio de Soledad Arrieta

La joven madre fue asesinada por su esposo, Gustavo Servera, en la vivienda donde residían en barrio Abel Amaya.

El femicidio de Soledad Arrieta ocurrió durante la madrugada del lunes 5 de febrero del año pasado. Según la Fiscalía, la víctima se encontraba en la vivienda ubicada en la parte posterior del terreno situado en Juan Manuel de Rosas al 3600, del barrio Abel Amaya, donde vivía con sus hijos.

Según la acusación fiscal, en esos momentos se hizo presente su esposo, Gustavo Alejandro Servera, quien residía en la parte delantera del predio. Habría ingresado por una ventana lateral.

La misma parte sostiene que se produjo una agresión física y utilizando un lazo metálico que el agresor colocó alrededor del cuello de Arrieta, se ejerció presión para reducir a la mujer. El ataque, le produjo a la joven escoriaciones lineales en diversas partes del cuerpo, entre ellas en el tórax del lado derecho, y en el cuello, región latero-posterior, dos equimosis en la parte delantera del cuello.

Después se roció el lugar con un líquido inflamable y se inició un incendio intencional que provocó la muerte por quemadura de las vías aéreas y de distintas partes del cuerpo.

La fiscal sostuvo que el ataque se produjo como conclusión de una relación signada por violencia de género, en la que Arrieta se encontraba en una situación de subordinación y sometimiento hacia Servera, basada en una relación desigual de poder.

EL JUICIO: COMENZARÁ EL 22 DE AGOSTO

El inicio del juicio oral y público contra Gustavo Servera fue fijado para el 22 de agosto y se extenderá hasta el 27 de ese mes. Así lo determinó la Oficina Judicial, desde donde además se designó al tribunal que estará integrado con los jueces Martín Cosmaro, Mariel Suárez y Alejandro Soñis.

El Ministerio Público Fiscal será representado por la fiscal general, María Laura Blanco, mientras que el acusado será asistido por el abogado particular, Francisco Miguel Romero.

La causa fue calificada jurídicamente como “homicidio agravado por haber sido cometido contra el cónyuge, y por haber sido cometido a una mujer siendo perpetrado por un hombre, mediando violencia de género”. Tiene una pretensión punitiva, en caso de recaer condena, de prisión perpetua para Servera.

Fuente: El Patagónico.

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