Policiales | Chubut

Expulsarán a dos ciudadanos chilenos por una causa narco en Chubut

Están condenados a 5 años por manejar un camión con 7 kilos de droga. Regresarán a su país con prohibición de volver.

Se trata de los primos Alejandro Octavio Vidal Mardones e Iván Armando Talma Mardones. En mayo fueron condenados a cinco años de prisión por transporte de estupefacientes y multa de $125.000. Como ya estaban presos, la mitad de su pena se cumplía mañana. Los sorprendieron en un camión llegando a Sarmiento con más de 7 kilos de marihuana y algo de cocaína.

La orden de expulsión llegó al jefe de la Comisaría 6º de Comodoro, donde están alojados. Deberá notificarlos y revisar que no tengan otras causas pendientes. Serán trasladado bajo custodia y coordinación de la Dirección Nacional de Migraciones, y les entregarán sus pertenencias, documentación y dinero que pudieran poseer. El plazo para ejecutar la expulsión es de cinco días hábiles a contar desde mañana.

Se podrá pedir colaboración de la Policía Federal Argentina o de la Policía de Seguridad Aeroportuaria para acompañarlos a la salida. Serán entregados a las autoridades del Departamento Interpol de Chile, previa comunicación a Interpol Buenos Aires.

Se informará al Consulado de Chile. Y se pondrá en conocimiento de Gendarmería Nacional, Prefectura Naval, Policía Aeroportuaria, Policía Federal y Migraciones para que incluyan a ambos en sus registros y controles fronterizos para impedir su reingreso al país. Si alguno lo intenta, quedará preso y entonces sí cumplirá su condena hasta el 11 de mayo de 2022. La decisión del juez Enrique Guanziroli se comunicó al Registro Nacional de Reincidencia. No tienen otros antecedentes. El Ministerio Público Fiscal no se opuso. Ya en junio de 2017 Migraciones había declarado la irregularidad de la permanencia de ambos en el país y ordenado su expulsión con prohibición permanente de reingreso.

La noche del 12 mayo de 2017, viajando por ruta 26, de Comodoro a Sarmiento, Iván Mardones conducía un camión llevando cocaína y marihuana, en una mochila detrás de su butaca. Había entrado desde Coyhaique. Por el fuerte viento el camión zigzagueó en la ruta. Iba sin luces traseras. La Policía lo detuvo en el control del ingreso a Sarmiento. Iba con su pariente Alejandro Mardones. Se habían encontrado en casa de un tío común para acordar el traslado de la droga.

De la mochila sobresalía un envoltorio rectangular y negro: eran dos bolsas de nylon negro con 28 cubos de papel aluminio-14 en cada bolsa- con más de 7 kilos de marihuana. Podían prepararse más de 14 mil porros. También llevaban pesos argentinos y chilenos, papeles con anotaciones y un envoltorio transparente de nylon con 10 gramos de cocaína.

La pericia médico siquiátrica de los primos concluyó que necesitan tratamiento desintoxicante y educativo. “Si los estupefacientes habidos en este país tienen notable valor, resultan de mayor cotización en la tierra donde viven, trabajan y proceden estos acusados”, dice el fallo.

El TOF agravó la pena debido al “escaso respeto demostrado a la ley del país que los recibió”. Y ya mencionaba una “favorable disposición hacia una reinserción social posterior en su país”.

Vidal Mardones había ingresado al país de manera ilegal. Se declaró culpable.

Talma mintió: dijo que había llegado de Chile en busca de muebles de su tía, tener sólo tres días para todo el trámite, y tras llegar pese al viaje toda la noche, salir nuevamente a la ruta a llevar a su primo hasta Sarmiento. Nunca cargó los muebles. “Sabían que recorrerían muchos kilómetros para llevar esa vil mercancía introduciéndola en otra comunidad y que de ese modo estaban afectando la salud pública”. Iba preparado para la venta.

Para el TOF, los primos “pergeñaron un plan común para la adquisición y traslado de tóxicos, comprándolos en Comodoro y transportarlos hasta su ciudad de residencia en la Región de Puerto Aysén, Chile”. Allí es donde se criaron juntos. Tenían mucho afecto entre sí.

El plan era que Iván ingresara al país con la excusa de la mudanza de muebles; Alejandro lo hizo por un paso no autorizado, para que su ingreso no quedara registrado ni en Aduana ni Gendarmería. No llevaba ni celular, para no recibir ni efectuar llamadas que habiliten antenas y registrado su presencia en el país.

Fuente: Diario Jornada

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