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La isla donde nacen los árboles que pueblan los bosques

Isla Victoria esta  ubicada en el corazón del lago Nahuel Huapi, provincia de Río Negro, y allí  se esconden  una de las mayores colecciones de plantas arbóreas del mundo. Un arboretum creado en la década del 20 reúne árboles de todos los continentes.

Muchos de esos árboles llegaron como plantines desde la costa californiana en Estados Unidos hasta Puerto Montt. Desde ahí, fueron cruzadas por el lago Todos los Santos, llegaron a Puerto Blest y de ahí, directo a Isla Victoria.

Hay sequoias que superan hoy los 50 metros de altura y alcanzan los 4 metros de diámetro. “Uno se pregunta cuándo dejarán de crecer. Es una de las maravillas del Arboretum de Isla Victoria”, alardean y con razón, en el parque Nahuel Huapi.

También hay abetos del Cáucaso, de Serbia, donde había largas extensiones de bosques que hoy ya casi no existen. Y hay bosques geométricos y eucaliptos que trasladan al bosque de los Elfos de la película “El señor de los Anillos”.

Otro de los tesoros de la isla es una metasequoia, un árbol que se creía extinguido. “Cuando se descubrieron los primeros ejemplares fue algo increíble”, indicó el ingeniero forestal Adolfo Moretti, trabajador del parque Nahuel Huapi que diseñó el proyecto del centro forestal en el 2004, a fin de reactivar ese primer vivero nacional de la isla que nació en los años 20 para potenciar la conservación de los bosques andinos patagónicos.

Hoy, el centro forestal cuenta con más de 120 especies clasificadas, un vivero de tres hectáreas que produce alrededor de 1000 plantas por año y un invernadero botánico.

En ese pequeño laboratorio, hoy se cosecha y se clasifican semillas de especies nativas de la región. Muchas de ellas, únicas en la región y de un valor especial como el Bosque de Arrayanes. 
Esas semillas se propagan y se convierten en nuevas plantas nativas que se destinan a la recuperación de áreas quemadas o a proyectos de restauración como el que hoy se lleva adelante en 74 hectáreas de Quetrihué.

Este centro trasciende las necesidades del parque Nahuel Huapi. Días atrás, se aportaron plantas para los bosques incendiados en Cholila. Además se hace un exhaustivo trabajo de promoción y fomento de esas especies nativas con escuelas y organizaciones no gubernamentales.

Moretti resaltó que este centro forestal es el único en el parque nacional abocado a la conservación “ex situ” (fuera de su lugar). “Cosechar y conservar semillas de alerces milenarios del lago Menéndez, por ejemplo. Ojalá no suceda pero ante un incendio, , tendríamos la capacidad de recuperarlos con su genética original”, señaló.

Fuente: Diario de Río Negro

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