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La radatillense , Haien Qiu, fue elegida como la nueva cantante de "Adicta"

Con la muerte de su cantante Toto, Adicta se había refugiado en el silencio. Parecía que la banda ya no iba a resurgir, pero había algo en las canciones que se resistía a no volver a ser interpretadas y luego de un tiempo el grupo decidió regresar a los escenarios.

La vocalista Haien Qiu fue convocada por Rudie Martínez, el cofundador del grupo, para formar parte de la banda y cantar las canciones que Toto había dejado desamparadas. “Hace unos años nos conocimos con Rudie compartiendo una fecha de RR Orquesta y mi proyecto solista. Desde aquel entonces quedamos en contacto y a fines del 2018 en el regreso de Adicta me llamó para cantar en la banda. Acepté al instante, me pareció un gran desafío. Conocía la banda de nombre y no los había visto nunca en vivo excepto el primer show que dieron en su regreso en 2018, ya sin Toto. Me sorprendió la emotividad de las canciones y todo lo que transmitieron en escena. Meses después llegó la propuesta”, cuenta.

Haien Qiu nació en Shangai, China, pero desde chica vive en Argentina. Su nombre significa en chino “bendición del mar”. Se crió en el sur. Cuando terminó el secundario vino a Buenos Aires. En los veranos sigue yendo a visitar a sus padres que viven en el balneario Rada Tilly. Grabó el disco solista La respuesta que contiene 5 canciones en castellano y una en chino. “En 2014 saque mi single “Shanghai” y en 2018 “Fórmulas” que tiene una intro basada en un texto confuciano. Me pareció interesante unir estas dos culturas tan opuestas, creo que se complementan si tomamos lo mejor de cada uno en su forma de pensar y vivir. De todas maneras, me desenvuelvo mejor con el idioma español y prefiero seguir escribiendo en español”, asegura.

Este año, Haien se va a dedicar a seguir cantando en Adicta y grabarán juntos nuevas canciones. “Fue una gran experiencia en varios aspectos. Me dio más training en el escenario jugando e interpretando, experimentando otros colores musicales y sentir una energía fuerte de conexión con el público seguidor”, afirma. Su voz mezcla un dejo melancólico con una impronta bailable, seducción y rock, Björk con Patti Smith, simboliza esa cruza de suavidad y dureza que caracteriza a la banda y la convierte en un refugio hecho de canciones tan pegadizas que se vuelven inolvidables. Algo de disconformidad, rebeldía y tristeza tamizadas con emotividad y lenguaje cotidiano: ese dolor que se puede bailar para que la noche se lleve todas las lágrimas.

Adicta puede ser una banda gótica sin sonar anacrónica, llevar al rock a la música electrónica sin traicionar la esencia, dejar temas para cantar una y otra vez hasta que el sol se apague un día cualquiera.

Fuente: Página 12

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